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Somos Tiempo...

Writer: Fox Alemán
Fox Alemán
Jan 9, 2019
5 min read

Updated: Jan 21, 2019

El tiempo es aquello que, a pesar de ser intangible e inexistente, es lo mas valioso que todos tenemos, que no nos damos cuenta y poco a poco lo derrochamos como si fuera una tarjeta de crédito por la cual nos despreocupamos hasta que nos dicen: has alcanzado tu limite.


“Tiempo” es una palabra que todos utilizamos repetidamente todos los días y yo la estaré utilizando constantemente en este texto, con el fin de que se nos quede completamente plasmada y entremos en cuenta de que es una palabra con demasiado poder y que no le damos la importancia necesaria y por eso mismo se nos olvida a pesar de que constantemente estamos diciendo frases como: “ya es hora de irnos” “se me hace tarde” “¿qué hora es?”.


Life is too short for not being happy

Cada vez que nosotros mencionamos alguna de estas frases (entre miles más), sin darnos cuenta estamos hablando de nosotros, de nuestro tiempo.


Todos los días vivimos en un derroche de tiempo impresionante del que no nos damos cuenta; todos los días despertamos y sin darnos cuenta ya estamos desperdiciando nuestro tiempo sin entender que nosotros somos el producto de nuestro propio tiempo. A diario las personas se frustran por no ser quienes desearían ser, se enojan por que no han alcanzado sus sueños y se deprimen a causa del cansancio que les causa el estar buscando la clave de todo éxito, cuando realmente esa clave siempre ha estado ahí.


Dicen que las personas somos el resultado de nuestras experiencias de vida, pero al mismo tiempo, no vemos que nuestras experiencias son resultado del tiempo que invertimos todos los días en nuestras actividades diarias. Incluso muchos de nuestros dichos populares hacen referente al tiempo que nosotros o los demás utilizamos. Por ejemplo: Si te juntas con lobos aprenderás a aullar, sin embargo, yo creo que quien decida invertir su tiempo con lobos, al final terminara aullando y entre más tiempo decida quedarse, aullará mejor.


Yo creo que la frase “los tiempos de Dios son perfectos” es una de las frases mas hermosas que existen y una de las frases que mas hemos mal interpretado las personas por que pensamos que Dios nos dará lo que necesitamos, en el tiempo que El lo crea prudente. Creemos que las cosas que pasan en nuestra vida son producto del “tiempo de Dios”, sin embargo, esta frase más que un consuelo o motivo de nuestros éxitos o fracasos, es una reflexión y una enseñanza que nos dice que Dios es el único ser que realmente sabe utilizar el tiempo adecuadamente; es el único que sabe que 9 meses es el tiempo perfecto para que nazca un bebe; es el único que sabe que 24 horas es el tiempo perfecto para que el planeta rote sobre su propio eje y es el único que sabe que un segundo es el tiempo perfecto para que nuestro corazón lata entre 60 y 100 veces.


Las personas no sabemos utilizar nuestro tiempo y pensamos que “todo se dará a su tiempo”, especialmente hoy en día donde los millenial´s pensamos que todo, hasta nuestro propio éxito, llegará en su respectivo tiempo y por eso nos decimos a nosotros mismo que debemos relajarnos, debemos estar tranquilos, que nuestro tiempo todavía no ha llegado y nos queda un largo camino por delante cuando realmente no sabemos eso.

Nuestro tiempo comenzó desde el día que nacimos y no por que grandes personalidades como Walt Disney, Steve Jobs, Oprah Winfrey o J. K. Rowling hayan tenido éxito hasta las 30, 40 o 50 años de edad significa que nosotros recorreremos el mismo camino. Nadie sabe realmente a que altura de nuestro trayecto estamos y muchas veces a nuestros 20, 30 o incluso 40 años de edad pensamos que debemos estar tranquilos por que nos queda mucho tiempo por delante, cuando en realidad es que podría ser que nuestro tiempo esté por terminarse.


Seamos sinceros: siempre habrá gente que tenga que invertir mucho menos tiempo que nosotros para lograr el éxito, llámese talento o dinero, pero eso no significa que todos no podamos llegar al mismo fin.

Imaginemos que todos los días dedicamos 20, 30 minutos para leer; 2 horas en el gimnasio; 3 días a la semana en clases de pintura, 6 horas diarias en la escuela de medicina… eventualmente mejoraremos, sabremos más, creceremos y ya no nos costará leer 20 o 30 minutos, sino que podremos leer 2 o 3 horas diarias; podremos hacer el mismo ejercicio que hacíamos en 2 o 3 horas en tan solo 1 o incluso nuestra necesidad por estudiar repetitivamente un tema será menor y todo por nuestra constancia la cual genera disciplina y la disciplina no es nada más que nosotros invirtiendo constantemente nuestro tiempo, por mínimo que sea, para lograr alcanzar nuestras metas a pesar de no contar con algún talento o recurso especial.


Por otro lado, el tiempo mal invertido o desperdiciado también nos puede afectar sin siquiera darnos cuenta. ¿Cuántas veces no decimos “5 minutos mas”? ¿cuántas veces no procrastinamos? ¿cuántas veces no dejamos para mañana lo que podemos hacer hoy? ¿cuántas veces no invertimos nuestro tiempo en pensar en nuestro pasado, en arrepentirnos sobre nuestras acciones o en estar en un estado completamente neutral acostados en nuestras camas, viendo televisión o trabajando en una oficina monótonamente?


Así como desperdiciamos nuestro tiempo que podríamos estar invirtiendo en nuestro propio crecimiento y superación, también solemos regalarlo a las personas que queremos o con las que estamos obsesionados. Normalmente la razón por la cual nuestras relaciones interpersonales fracasan es por que invertimos o no el tiempo suficiente en ellos. Por ejemplo, cuando terminamos una relación amorosa con alguien, las personas suelen invertir su tiempo en intentar recuperar la atención o el tiempo de calidad que dicha persona nos otorgaba y al mismo tiempo utilizamos nuestras horas, días, meses o incluso años pensando sobre nuestra relación, viviendo en nostalgia y extrañando un tiempo que ya paso y que jamás volverá, sin embargo, si lo vemos por otro lado, cuando otorgamos nuestro tiempo en exceso a otra personas, de igual manera estamos invadiendo su persona, estamos intentando robarle todo su tiempo para todos nosotros y no se trata de eso, sino de compartir nuestro tiempo e invertiros simultáneamente para el crecimiento mutuo.


No estoy diciendo que utilicemos todo nuestro tiempo trabajando, estudiando, haciendo deporte o en nuestras relaciones. Existe tiempo para todo, incluso para descansar, para dormir y para disfrutar y es por eso que, a pesar de que el mundo sigue girando y nada se detiene, nosotros tenemos un botón de pausa dentro que nos permite detenernos por un segundo y darnos cuenta que estamos aquí, que estamos vivos, respirando y que tenemos tantas cosas que no sabemos que tenemos y todo porque nos la vivimos pensando tanto en todas las cosas que queremos tener en nuestro futuro que no nos damos cuenta que HOY somos realmente ricos.


Dejemos de buscar el tiempo perfecto, dejemos de ponerle prefijos a nuestra vida, dejemos de preocuparnos y empecemos a ocuparnos; nuestro tiempo es hoy, es ahora y ahora es momento de levantarnos temprano, de salir a correr, de decirle a nuestros seres queridos que los amamos, es momento de perdonar, de leer, de emprender y de cumplir nuestros sueños porque el cementerio está lleno de soñadores que pasaron su vida desperdiciando su tiempo pensando en todo lo que querían hacer pero nunca lo hicieron.


Dime como usas tu tiempo y te diré quien eres.


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